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Genealogía de Ecuador. Los orígenes de los ecuatorianos.
Tronco del Árbol

Los nombres de los linajes (apellidos) han sido homologados lo más posible, para poder visualizarlos de una forma lineal y con una secuencia que permita comprender mejor la manera de transmitir el nombre de la familia.

Así, se puede encontrar que muchos apellidos que han variado sus partículas o su ortografía a través del tiempo constan con una sola forma. Es el caso, por ejemplo, de uno de los linajes Alvarado, cuyo tronco firmaba "Sánchez de Alvarado"; incluso a dicho tronco se lo ha allanado a, simplemente, "Alvarado".

También se da el caso una de las familias Abad o una de las familias Lara, en las que muchos miembros usaron en tiempos antiguos la preposición "de" antes del apellido. En este caso. a todos los miembros de esas familias en particular se los ha homologado simplemente en "Abad" o en "Lara".

En el caso de la ortografía, tenemos apellidos como Valdivieso, Bayas o Aldaz, que en una misma familia se encuentran personas que usan distintas variantes, como Valdiviezo, Vayas o Aldás. En casos como estos, y otros muchos, se ha homologado al uso más frecuente o a la raíz original, tomando en cuenta criterios particulares para cada caso.

M  Francisco Chiriboga

(Pedro Francisco Chiriboga y Villavicencio)
(Pedro Francisco Chiriboga)
Alias:  Taita Pacho



  • Nacido en 1778 - Riobamba, Chimborazo, Ecuador
  • Fallecido el 7 de abril 1858 - Riobamba, Chimborazo, Ecuador , a la edad de 80 años
  • Enterrado en abril 1858 - Iglesia de Santo Domingo, Riobamba, Chimborazo, Ecuador

Padres

  • José María Chiriboga , nacido en 1735 - Riobamba, Chimborazo, Ecuador , fallecido
    Casado alrededor de 1758 con
  • Josefa Teresa Villavicencio , nacida el 22 de octubre 1741 - Quito, Pichincha, Ecuador , bautizada en 1741 - El Sagrario, Quito, Pichincha, Ecuador , fallecida

Casamiento(s), hijo(s), los nietos y los bisnietos

Hermanos y hermanas

Notas

Nota individual

Nació en Riobamba en 1778 , según su propia declaración. Sin duda, nació en la enorme casa familiar situada en la calle principal de la antigua villa, ente las casas de los Altamiranos y los Orozcos, dos cuadras al oriente de la plaza principal .

Se casó primero en 1799, a los 21 años, con doña María del Carmen Salazar de la Carrera (hija de Joaquín Salazar Fuenmayor y Villagómez, n. en Riobamba , y de doña María de la Carrera y Vela, n. en Latacunga). Del testamento de don Francisco, se desprende que ningún cónyuge pudo aportar nada al matrimonio, pero que desde los primeros años del nuevo estado pudieron comprar propiedades urbanas y rurales, así como numerosas joyas.

El 8 de junio de 1805, recibió poder de su suegra, doña María de la Carrera. El 4 de abril de 1807, dio poder a un procurador y el 3 de septiembre dio poder general a José Ferraín . En 1813, fallece su padre, dejando como único bien la hacienda de Sablog, en Colta; al conocer este detalle, su suegro, don Joaquín Salazar le propuso comprar conjuntamente la propiedad, para lo cual Francisco pondría los 2.000 pesos que le tocaron de herencia. En efecto, se hizo el remate en cabeza de Francisco y se lo inscribió en la notaría de Ignacio Vergara, pero su suegro se apropio de la hacienda por completo .

El 9 de mayo de 1814, ante Baltazar de Paredes y Jerónimo Andrade, vendió casa y solar en Riobamba a Josefa Reyes . En 1816, remató los diezmos de Licto y Penipe . En 1819, fue Alcalde Ordinario. El 12 de junio de ese año, con su esposa hicieron de padrinos en Riobamba de un misterioso niño, llamado Manuel Ramón José de la Cruz, expuesto a las puertas de su casa; en la partida se hizo constar que era hijo de padres nobles . Hacia 1820, compró en remate público la hacienda de Guabo, cerca de San Juan, en 3.200 pesos.

Empezó a cobrar figuración política desde noviembre de 1820, a los 42 años, pero con un matiz totalmente realista. En efecto, el sábado 11, por la mañana, le llamó su pariente don Martín Chiriboga y León, para que sea testigo de cómo enviaba hacia Ambato la guarnición realista de 12 hombres, pues ya se sabía que se avecinaba el movimiento revolucionario , y firmó el acta de aquel día (seguramente por cohecho).

En febrero de 1821, luego del triunfo de los españoles en Tanizahua, el célebre comandante Pallol formó en Riobamba cuatro compañías realistas mandadas por 16 oficiales, llamadas Cazadores de Aymerich . Don Francisco y su joven hijo don Carlos fueron nombrados jefes de estas compañías .

Habiéndose reunido, en marzo de 1821, el Cabildo con los vecinos principales, para ver la manera de recaudar la contribución forzosa impuesta a los realistas, se designa para su cobro a don Mariano Garzón, y como éste se excusara, se nombro recaudador don Francisco, quien no vio problema en obtener 300 pesos cada mes .

Sin embargo, un año más tarde, tanto Francisco como su hermano José Joaquín cambiaron radicalmente de ideas y están en el lado patriota. No se sabe si fue Sucre, a través de cartas, quien logró aquel cambio, o si ellos, por convicción o necesidad, decidieron hacerlo. Lo cierto es que, desde los primeros días de abril de 1822, mientras Sucre avanzaba de Alausí a Guamote, los dos hermanos Chiriboga le proporcionaron magníficos caballos, 300 carneros, muchísimas fanegas de cebada para la caballería y sus indios y sus indios de las haciendas a que conduzcan pertrechos y bagajes .

Hacia 1821, recibió 500 pesos de su suegro, por haberse tomado él solo a Sablog.

El 19 de abril de 1822, cuando las tropas de Sucre descansaron en Punín, Chiriboga les prestó grandes servicios, pues, desde Riobamba, don Manuel Domínguez le daba la razón exacta del número con que contaban las tropas españolas y, desde Alausí, el administrador de Correos, José Antonio Pontón, daba informes logísticos certeros a la vanguardia de Sucre .

En 1822, obtuvo el nombramiento de Jefe Político de Esmeraldas. A su regreso a Riobamba, el 19 de junio de 1823 , recibió una obligación de Miguel Flores.

Hacia 1825, hizo un gran negocio: compró a su suegra un gran solar con una casa pequeña, en 1.200 pesos, situada en la esquina de las calles Larrea y Veloz, que heredó su hijo Javier, pasando luego a Magdalena . Lo curioso es que ese capital debía pagarse, simplemente, dando 17 pesos anuales par misas el día de San José, haciéndole una fiesta por año en la iglesia de San Felipe. Don Francisco edificó una buena casa de un piso e hizo colocar en el frontis el escudo heráldico de la familia Villavicencio.

Por entonces, compró también una casa con solar de 20 varas, adjunta a don Joaquín Montesdeoca, y poco después la vendió al Cnel. Javier Ordóñez, pastuso.

En 1827, cuando a su sobrino José Jacinto se le nombró juez político de Guaranda, don Francisco le otorgó fianza para la contribución de indígenas, hipotecando su casa de atrás de Santo Domingo. José Jacinto murió sin haber solucionado aquella hipoteca.

Como en sus cuadras había un censo, que traslado a su casa de Riobamba, con permiso del cura Juan Salvador, quedaron libradas de dicho censo. En diciembre de 1835, les traslado un censo de 2.000 pesos, asentado anteriormente en la hacienda de Guayllabamba, a favor del párroco José María Freile, como beneficiario.

A principios de 1836, don Francisco y su esposa habían hecho una gran compra a doña Josefa Calisto de Ricaurte: las haciendas de Aguaillanchi y de Guayllabamba, en Chambo; la de Chusga, en Pungalá, dándole a la misma señora, como parte de pago, Pungalá en Riobamba .

En esa época, falleció su esposa, dejándolo sumido en gran dolor, tanto que llevaba su mortuoria en una carpeta titulada Mortuoria de mi Carmen . En 1836, a sus 58 años, casó, por segunda vez, con María Pacífica Larrea Moncayo, nacida en Guano y que contaba apenas con 18 años. Este matrimonio le trajo graves problemas, pues su hijo Carlos, único del primer matrimonio, quien debió haber sentido amenazada su economía, se valió del pretexto de que su madrastra era hija ilegítima para levantar juicio a su padre . Este incidente lesionó seriamente las relaciones entre padre e hijo.

Doña Pacífica se casó sin aportar nada al matrimonio, pues era pobre. Fue hija de don Ramón Larrea Villamagán, n. en Chambo (tataranieto de Magdalena Chiriboga Daza ), y de Manuela Moncayo, n. en Guana (hija natural del Dr. Sebastián López Moncayo y Balda, n. en Riobamba, dueño del fundo El Puente, y de doña Josefa Izurieta Ramos y Segura).

El 24 de mayo de 1837, testó su suegra, doña María de la Carrera, nombrándolo albacea. Cumplió eficientemente con el cometido, entregando a su hijo Carlos los fundos de Incas y San Bartolo, y el de Chuquipogio pequeña, con trastos, plata labrada y joyas, a la otra nieta, Rafaela Salazar y Chiriboga. Años antes, la señora le había regalado un trozo de terreno llamado Dacha, en recompensa porque su marido tomó a la fuerza la hacienda de Sablog .

El hecho de haber recibido la herencia de su abuela, hizo temer a Carlos con respecto a la herencia de su padre. Luego de largas discusiones, don Francisco cedió generosamente, el 27 de octubre de 1837; firmaron una transacción padre e hijo, por la cual Carlos se quedó con las haciendas de Chusga, Molobog, Guayllabambito, San Bartolo en Columbe y Lupaxí. Al mismo hijo le pareció injusta la división, que cedió a su padre las haciendas de Inga y de Balsaín en San Andrés, que heredó recientemente de su abuela . Su padre se quedó con Guabo.

Hacia 1838, compró 13 cuadras y 4 caballerías adjuntas a su hacienda de Guabo, con el objeto de ampliarla. En 1841, era dueño de Patulu, en San Andrés, y puso juicio de aguas a su pariente política Rafaela Salazar y Chiriboga . En 1843, fue Alcalde Primero de Riobamba. Hacia 1844, compró a su sobrino José Jacinto Chiriboga (recién divorciado) la hacienda de Salaron, en las alturas de Punín, sin casas, indios, semovientes ni herramientas (como dice su testamento), en 1.075 pesos; más tarde, compró seis cuadras adjuntas de tierra, varias de ellas en el punto Chulcamac.

Por 1846, compró a su tía política, Petrona Larrea Villamagán, la hacienda de Titaicún, en Chambo; sin embrago, su hijo Carlos se retuvo la parte comprada por su padre (un tercio del total), lo que motivó a don Francisco a enjuiciar a su hijo, en 1847 .

En 1848, entregó en arrendamiento las haciendas de Balsaín y el Ingenio de Pallatanga a Pacífico Gallegos Maldonado . En dicho año, dio en arrendamiento Guamba en Calpi a Estanislao Bravo. En 1849, arrendó esta misma hacienda e Lizardo Mancero .

En 1855, compró en remate público la hacienda de Molobog, a su hijo Carlos. El mismo año, compró otra parte de Titaicún a su pariente Petrona Larrea. Poco después, compró parte de la hacienda Shobol a Carmen Guerrero de Donoso .

Testó en Riobamba, a los 80 años, el 25 de febrero de 1858, ante el notario Miguel Acevedo, lo hizo de su puño y letra; declarando la posesión de su casa y de sus seis haciendas: Inga, Balsaín, Titaicún, Molobog, Guabo y Shalarón; poseía también 80 cuadras llamadas El Prado, de las que entregó 13 a don Javier Silva, para que mande a decir unas misas a perpetuidad.

Es curioso su relato de que, en Titaicún, su mujer tenía 200 ovejas, regaladas por su ama de leche, aparte de que él le regaló otras 200. A su pariente Petrona, aún debía 1.000 pesos de la venta que le hiciera de Titaicún. A su segunda esposa, la llama con palabras de gratitud: ... he tenido presente su virtud, su carácter, imitación a la Mujer Fuerte del evangelio.

Murió a los 2 meses, el 7 de abril de 1858, siendo sepultado en la vecina iglesia de Santo Domingo. Era cofrade y 24 del Rosario de esta misma iglesia.

Sus hijos y nietos lo llamaban Taita Pacho .

Fuentes

  • Persona: Fernando Jurado Noboa, "Los Chiriboga", info por Mauricio Alvarado-Dávila V., omalvara@yahoo.es
  • Nacimiento, casamiento 1: F. Jurado Noboa, "Los Chiriboga", info por Mauricio Alvarado-Dávila V., omalvara@yahoo.es
  • Familia 1, familia 2: Fernando Jurado Noboa, "Los Chiriboga", transcrito por Mauricio Alvarado-Dávila, omalvara@yahoo.es, tels. 593-9-507 7331, 2-252 1905
  • Casamiento 2: Fdo. Jurado Noboa, "Los Chiriboga", info por Mauricio Alvarado-Dávila, omalvara@yahoo.es
  • Muerte: F. Jurado N., "Los Chiriboga", info por Mauricio Alvarado-Dávila V., omalvara@yahoo.es
  • Entierro: F. Jurado Noboa, "Los Chiriboga", transcrito por Mauricio Alvarado-Dávila V.

Árbol de ascendencia Árbol de descendencia Ver ärbol

Miguel Francisco Chiriboga 1653-   Ana María Vallejo 1652-   Pedro Cisneros   María Jacinta Sáenz de Viteri ca 1686-   Gral. Juan Villavicencio 1674-1724   Rosa Maldonado 1692-   Gral. Fernando Guerrero   Manuela Ontañón
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Felipe Chiriboga 1701-   Magdalena Cisneros 1701-   Gral. José Anselmo Villavicencio , Conde del Real Agrado 1715-1778   Tomasa Guerrero 1717-1784
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José María Chiriboga 1735-   Josefa Teresa Villavicencio 1741-
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Francisco Chiriboga 1778-1858