Inició la famosa insurrección en el Cuzco contra las autoridades españolas de la colonia, la cual encabezó como Túpac Amaru II, legítimo descendiente de los Incas del Cuzco; la cual luego de un tiempo fue cruelmente aniquilada por las tropas españolas, siendo jusgado sumariamente y condenado él, su familia y demás asociados. Fue ejecutado en la Plaza de Armas del Cuzco y su cuerpo desmenbrado, expuesto e incinerado.