Mensaje de infrormación a los visitantes

close

Algunas Familias de la Cuenca del Unare y Llanos Orientales


 Don Pepe


  • Nacido en 1772 - Chaguaramal del Perales (Hoy Zaraza)
  • Fallecido en 1852 - Chaguaramal del Perales (Hoy Zaraza) , a la edad de 80 años

 Padres

 Casamiento(s), hijo(s), los nietos y los bisnietos

 Hermanos y hermanas

 Notas

Nota individual

Fue Cura ordenado en 1796. Colgo los hábitos sacerdotales en 1.809 para casarse en 1812 con doña Josefa “Chepa”
de Toro, en Aragua de Barcelona. Testo en el año 1.837. Capitan de la tropas patriotas.
------------
Este José Antonio -don Pepe- fue, según expone José Antonio de Armas Chitty, en su libro Zaraza Biografía de un Pueblo y el Dr. José Francisco Torrealba, en su obra Apuntes Sobre Algunas Familias del Oriente del Guárico, en Especial Zaraza, el personaje que más influyó en la segunda fundación del poblado, a partir de 1829, cuando los chaguaramaleros comenzaron a regresar ordenadamente con sus familias después de 13 años de ausencia, pues el poblado había sido quemado el día de la Cruz en 1816. En 1829 el arzobispo de Caracas nombró al presbítero doctor José Vicente Polacre Burgos como propietario del beneficio curado del Unare. La actividad de don “Pepe” fue continua hasta 1868. Se constituyó, motu proprio, en el planificador de la reconstrucción y el superintendente de instrucción de la actual Zaraza. Fiel guardián de la salud moral, cívica y republicana del pueblo a pesar que hasta 1821 fue defensor de los derechos del rey de España; pero antes, de 1810 a 1813, había sido patriota.

La apreciación de los cronistas aludidos es que José Antonio Arveláiz Berroeta del Peral y Guedes de Abila Feria, reúne un anecdotario que bien armonizado da para escribir una interesante biografía. Fue respetado y querido por todos. Los alumnos de la escuela del “Manco” Chacín tenían más respeto por los exámenes que les hacía Arveláiz, que los practicados por el mismísimo “Manco”. Acabó con el bochinche de las elecciones amañadas y arregladas. El 9 de abril de 1815 aparece como jefe de un piquete de soldados realistas y es derrotado por el futuro general José (Judas) Tadeo Monagas, en el sitio de Altagracia de Ipire. En 1868, cuando la Revolución Azul de los Monagas, siendo un anciano de más de 90 años, metió en cintura a todos los revolucionarios monagueros de la localidad. Esto es una ironía del destino, pues todo quedó entre los Arveláiz y los Monagas, sobre todo si se toma en cuenta que Miguel Francisco Arveláiz Berroeta, hermano de don José, fue socio en el comercio ganadero con el general José Gregorio Monagas, como se pude reverificar en su testamento, registrado en la actual Zaraza en 1832, cuya copia certificada poseo.

Anotan los autores citados que “tal vez sea entre 1830 y 1870, la figura de más relieve del pueblo la de don José (Antonio) Arveláiz (Berroeta), apodado “don Pepe”, quien con sus propias manos colabora con la reconstrucción a partir de 1829”(..). (Fue ese año cuando el cura interino fray Juan Abreu abre el primer libro eclesial al bautizar a un niño de la familia Cuchilla. A finales de ese año llegó Polacre. Nota del autor). Aseguran Torrealba y De Armas Chitty que “Arveláiz vigila cuidadosamente la vida de Chaguaramal (Zaraza). Interviene hasta cuando la pestaña de una casa trata de afear una calle. Todos los sábados examina a los niños de la escuela municipal que dirigía el Manco Chacín, traído de Barcelona para educar párvulos, con el fin de comprobar si los niños aprendían y si el maestro cumplía con su deber”(..).

Dijo don Salvador Itriago Chacín, en conversación con De Armas Chitty, que “hay un hecho en la vida de don José Arveláiz que pone al desnudo su entereza. Después de la Guerra Azul llegaron a Zaraza, enviados de Calabozo, cuatro individuos con miras a efectuar unas elecciones. Se instalaron en la iglesia y pacíficamente, amparados por la Autoridad, dieron comienzo a su obra. Solamente aceptaban el voto cuando de antemano conocían la intención del votante. Cuando informaron a Arveláiz de lo que ocurría, abandonó su hato y envió al templo veinte hombres de su confianza. Sosteniéndose en un grueso bastón el anciano penetró en la iglesia y con la palabra recia y pausada dijo a los fabricantes de elecciones: “no acepto que se falte el respeto a Dios en este lugar ni a la sociedad con esa mentira. Las elecciones no se hacen así. Las elecciones son libres. ¡Negros para afuera. Calderos a la cocina!. Los emisarios tuvieron que abandonar de inmediato el pueblo”(..).

Aparentemente muchas familias zaraceñas llevaban como timbre de orgullo el ser compadres de don José Antonio Arveláiz Berroeta., pues cuando uno revisa el libro de registros de bautizos de la iglesia de Chaguaramal (1828 a 1853) y de Zaraza (1853 en adelante), notamos la gran cantidad de niños que fueron bautizados por él y su esposa doña Josefa “Chepa” de Toro. Microfilmes de estos libros eclesiales están disponibles en el Centro de Estudios Familiares, de la Iglesia de Jesucristo de los Últimos Días, en Caurimare, Caracas.

  Fotos & documentos

{{ media.title }}

{{ media.short_title }}
{{ media.date_translated }}



  1. gw_v5_tour_1_title

    gw_v5_tour_1_content

  2. gw_v5_tour_2_title (1/7)

    gw_v5_tour_2_content

  3. gw_v5_tour_3_title (2/7)

    gw_v5_tour_3_content

  4. gw_v5_tour_3bis_title (2/7)

    gw_v5_tour_3bis_content

  5. gw_v5_tour_4_title (3/7)

    gw_v5_tour_4_content

  6. gw_v5_tour_5_title (4/7)

    gw_v5_tour_5_content

  7. gw_v5_tour_6_title (5/7)

    gw_v5_tour_6_content

  8. gw_v5_tour_8_title (6/7)

    gw_v5_tour_8_content

  9. gw_v5_tour_7_title (7/7)

    gw_v5_tour_7_content

  10. gw_v5_tour_9_title

    gw_v5_tour_9_content